El elogio de la sombra – Junichiro Tanizaki

Es el año 1933 y el escritor Junichiro Tanizaki celebra su nuevo hogar en los párrafos que dan inicio al ensayo que pronto publicaría. Ya ha pasado un año desde la construcción de la vivienda, pero las vicisitudes del proyecto permanecen frescas en la memoria de este hombre al que no le quedó más remedio que renunciar, al menos en parte, al sueño de una casa diseñada al más puro estilo japonés. Pues, ¡qué remedio!, ya para esas épocas todo parecía indicar que las comodidades del mundo occidental habían llegado para quedarse a su país, con esos aparatos llenos de cables que arquitectos — y el propio autor—luchaban por esconder tras biombos y alacenas, tal era su naturaleza discordante con los interiores japoneses. ¡Y qué decir de las bombillas eléctricas! Fue precisamente la aversión de Tanizaki por estas últimas y su invasiva luminosidad la que forjaría el espíritu de “El elogio de la sombra” (Satori Ediciones) que hoy les comparto.

Pobre Tanizaki. La predilección occidental por tanta blancura no le hace juicio alguno y así nos lo hace saber mientras nos transporta en un viaje sensorial amparado por las penumbras. La belleza, insiste, está en lo que no queda descubierto a simple vista, ¡en el paso del tiempo sobre cubiertos de estaño y piedras de jade! De cómo se hace presente cuando, amparado dentro una caseta de baño, las imperfecciones de las paredes despiertan en nuestra alma las más profundas meditaciones— así también lo habría declarado el maestro Soseki—, y en los granos de arroz que, como perlas, se revelan al comensal desde el interior de una negra vasija de madera.

“Nuestros antepasados, forzados por estas circunstancias a vivir en estancias oscuras, descubrieron un buen día belleza en las sombras y acabaron poniendo estas al servicio de sus ideales estéticos”, declara Tanizaki como un mandamiento.

“Elogio de la sombra”, es un ensayo que había evitado leer por su categoría de obra maestra. Suponía, erróneamente, que se trataría de un libro difícil de comprender, pero ha resultado ser un viaje encantador al Japón de los años treinta. Deleitémonos, pues, de este autor y su amor por un mundo que ya casi no existe.

EL ELOGIO DE LA SOMBRA

Junichiro Tanizaki. Colección Esenciales de Satori Ediciones. Disponible en Prosa&Política

Un breve ensayo que hará las delicias de todo aquel interesado en la cultura japonesa y en el arte en general.
Tras la aparente sencillez de sus páginas, Tanizaki desgrana su pensamiento estético y desvela, en una brillante y continua línea de ejemplos, un mundo misterioso, quizá desaparecido, al cual podemos acceder como fuente de inspiración para crear un mundo estético propio.
Es el mundo de la sombra, en el cual la experiencia más nimia o el acto más banal puede ser sublime.
El elogio de la sombra es un alegato a favor de un arte y una sociedad –la japonesa- que pone en valor la penumbra, el matiz, lo sutil, esos aspectos que enriquecen y dan interés a las cosas, frente a la obviedad occidental provocada por el exceso de luz, la modernización imparable y la practicidad, que al hacer las cosas tan obvias las convierte en estridentes.
Prólogo de Yayoi Kawamura. Epílogo de Javier de Esteban Baquedano.